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domingo, 16 de diciembre de 2012

Musicoterapia y fibromialgia

La musicoterapia disminuye los síntomas asociados a la fibromialgia como el dolor, la depresión, la calidad del sueño y la ansiedad



Una de las técnicas que se puede aplicar es la relajación con imágenes guiadas, una técnica de musicoterapia receptiva que envuelve la audición de música en un estado de relajación, para provocar imágenes, símbolos y/o sentimientos que fomenten esa sensación de relajación.

Las ventajas de esta forma de musicoterapia son que puede ser aplicada a domicilio, que tiene bajo coste y que no produce efectos secundarios como las terapias farmacológicas.

http://www.abc.es/20110117/sociedad/abci-musicoterapia-fibromialgia-201101171126.html

martes, 18 de septiembre de 2012

Musicoterapia receptiva

Es una intervención musicoterapéutica que utiliza como base la audición de fragmentos musicales, de cualquier género, con un objetivo terapéutico. Escuchar música para relajarse es una práctica muy sana pero no sería musicoterapia receptiva ya que en ese caso no habría proceso terapéutico. La intervención sería la propuesta de un musicoterapeuta, que utilizando unos medios musicales (en este caso una audición de música) trataría de alcanzar un fin terapéutico, como por ejemplo, la activación en un paciente deprimido, o la cohesión en un grupo.

Escuchar música es distinto que escuchar palabras, o sonidos del ambiente.
Henk Smeijsters1 clasifica las distintas formas que puede adoptar el proceso de audición de la siguiente manera: escucha determinante,escucha técnica, escucha calificativa y escucha asociativa.
  • La escucha determinante es la que aplicamos cuando queremos identificar una fuente de sonido, como cuando de noche oímos un ruido y escuchamos para descubrir si se trata de un ratón o un ladrón en casa.
  • La escucha técnica es la que empleamos cuando analizamos las cualidades de la música que escuchamos: por ejemplo, si tiene una estructura determinada o qué instrumentos producen el sonido.
  • La escucha calificativa es la que permite que juzguemos si la música que escuchamos nos gusta o no.
  • La escucha asociativa es aquella gracias a la cual evocamos emociones o recuerdos asociados al fragmento musical escuchado.
¿Qué música se puede usar en musicoterapia? Cualquiera, siempre que cliente y musicoterapeuta estén de acuerdo en trabajar con ella. No hay música “buena para la depresión” ni “música para relajarse”. Lo que sí hay es música que a una persona concreta y en una situación determinada le beneficia en el tratamiento de la depresión o le ayuda a relajarse. Descubrir la música que es más adecuada para cada proceso terapéutico es tarea conjunta del musicoterapeuta y el cliente, y en ocasiones también de la familia de este.

1Henk Smeijsters, Handboek muziektherapie, Bohn Stafleu van Loghum

domingo, 16 de septiembre de 2012

Meditación con música

Este es un ejercicio que  puedes hacer para practicar la meditación, sobre todo si tienes problemas porque tu atención se dispersa.

Recuerdas la última vez que fuiste de viaje, y estabas de turista en una ciudad desconocida? Cómo entraste en contacto con esa ciudad? Fuiste caminando al azar por sus calles, descubriendo lo que encontrabas a tu paso? O fuiste buscando y observando las calles, los monumentos más famosos, que aún no habías visto pero ya conocías a través de una guía, o de fotos?

Haz ahora algo parecido con la música. Busca un lugar tranquilo y pon los medios para que no te interrumpan durante la meditación. Si te gusta explorar a la aventura, elige una música que nunca hayas escuchado y de la que no tengas referencias. Cierra los ojos y concentra toda tu atención en el paisaje sonoro que se mostrará ante ti. Déjate sorprender por cada detalle que vayas descubriendo y disfruta. Disfruta de la sensación de sorpresa y curiosidad que te llegará a través de la audición musical, sin juzgar si ese tipo de música te gusta o no.

Si te gusta ver las ciudades con tu guía de viajes, escoge una música que te guste pero que no escuches con frecuencia. Dado que la conoces, su melodía y su estructura probablemente no te sorprenderán, lo mismo que ir a Santiago de Compostela y ver la catedral será algo que ya te esperas. Pero déjate sorprender por los detalles que probablemente nunca habías escuchado. Si se trata de una canción, escucha bien el acompañamiento musical. Si hay varios instrumentos, intenta identificar cuántos hay y cuáles son, (no siempre resulta fácil). Escucha esa música que te gusta con la máxima atención, intentando absorber cada detalle y disfrutando de la sorpresa y admiración que produce el redescubrir la belleza de las cosas que nos gustan.

¡Que tengas un buen viaje musical!